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Pete Best, el otro beatle

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Pete Best dejó de ser un Beatle en un día de verano. Esa temporada iba ser la última en que la banda de Liverpool pasaría en el anonimato, a excepción suya. Brian Epstein, mánager de la banda, lo mandó a llamar a su despacho y sin muchos rodeos le notificó que estaba afuera del grupo. Best, sorprendido, solo llegó a preguntar “¿Por qué?”.”Los chicos así lo habían decidido”, le explicó Brian. Dos meses después Los Beatles irrumpían en el chart con Love Me Do y los vencederos escribirían su propia historia.

La travesía de Pete Best con los Beatles duró poco más de dos años. De 1960 a 1962. Los días de Hamburgo y la incipiente beatlemania en The Cavern Club. Para los más puristas, la mejor época del grupo, aquella que no apareció en ningún grabación de estudio y que se perdió en la corrección política del mop top y los trajecitos a medida. Época excesiva a base de anfetaminas, alcohol y madurez musical. Best era un puesto fijo. Tipo atractivo al que el estilo de cuero le calzaba como un Gene Vincent británico de clase obrera. Sin embargo, para llegar al éxito, ciertos sacrificios a ciertas fuerzas que van más allá de las humanas. En los Beatles, Pete fue el elegido.

La historia del baterista comienza el día en que arriva a Liverpool con su madre, Mona Best. La mujer había nacido en Nueva Delhi durante el protectorado británico y formó una familia junto a un marino de la armada real británica de apellido Scaland. La pareja tuvo al pequeño Pete. Sin embargo, el niño quedaría huérfano de padre luego de que este falleciera durante la Segunda Guerra Mundial. Mona luego conocería a John Best, un hombre que provenía de una familia de promotores deportivos que en épocas pasadas había sidos dueño del Liverpool Stadium, un lugar que albergaba principalmente peleas de boxeo. Mona y John se casaron y tuvieron otro hijo. Sin embargo, el ambiente político en la India no era el adecuado y tuvieron que dejar el país. Llegaron a Liverpool en Diciembre de 1945.

La vida de los Best’s en el Liverpool era relativamente buena. Suponiendo el estado en que se encontraba la sociedad británica en aquella época y en especial una ciudad portuaria como Liverpool, la vida de los Best’s no fue golpeada por tantas penurias durante esos días. Es más, Mona se codeaba con figuras conocidas de la farandula deportiva y tenía privilegios en restoranes y teatros de acuerdo a su ascendencia. Era la hija de un Mayor irlándes, viuda de un héroe de guerra y esposa de un promotor deportivo. En esas circunstancias la vida en Liverpool no presentaba demasiados problemas para la familia.

Sin embargo, iban a dejar un pequeño legado a la música popular. The Casbah Club fue un pequeño pub donde las bandas locales iban a dar sus primeras armas. Mona, mujer visionaria, había empeñado sus joyas familiares para apostar a un caballo en el Derby de Epsom, uno de los eventos deportivos más importantes de Inglanterra. El resultado fue positivo y salió ganando con esa audaz movida. Parte de ese dinero iba a ser invertido en un pequeño club creado con la intención de que los hijos de Mona y sus amigos, ensayen esa música frenética que ya se escuchaba por todos lados: el rock and roll.

Pete Best, como todo adolescente en esa época, sintió la necesidad de ser parte de esa efervesencia. El joven estudiaba en una de las escuelas secundarias más importantes de Liverpool, la Liverpool Collegiate Grammar School. Un colegio de gran tendencia elitista que solo permitía la matriculación a varones. En este panorama Pete decide ser baterista y recurre a su madre. Ella alienta a su hijo y le regala su primer kit de batería con el que funda su primer grupo, The Black Jacks, la primera banda que tocaría en The Casbah.

Por aquellos días los Beatles comenzarían a realizar sus primeras presentaciones. Bajo el nombre de los Quarrymen serían un trío relativamente exitoso en The Casbah. John, George y Paul tocaban la guitarra y en su repertorio se incluía versiones de rock and roll y temas propios. En esa época el trío no contaba con una sección rítmica. Adquirir un bajo y una guitarra era algo impensado para los tres, un lujo que solo se daban jóvenes de cierta alcurnia como Pete Best.

Paul McCartney y John Lennon tocando en el Casbah, el club de la madre de Pete Best. 1957.

 

¡Hagan palmas putos nazis!

Allan Williams fue el primer mánager de los Beatles. El tipo era dueño de un club llamado Jacaranda, lugar que los Beatles frecuentaban constantemente, tanto que pidieron a su dueño que los deje tocar allí. Allan accedió pero con una condición: que pintaran todo el local, en especial el baño de mujeres. Los Beatles accedieron y en un par de días tenían sus shows asegurados. Fue en ese lugar, y por medio de Williams, que les llegó la noticia de ir a tocar a Hamburgo. Solo había un pequeño problema, no tenían ningún baterista.

El único baterista conocido en aquél tiempo para los Beatles era Pete Best. Los Beatles fueron hasta el Casbah Club y lo convecieron de que vaya con ellos a Hamburgo. Pete realizó la audición y como no había otro concursante quedó con el grupo. Los Beatles y Allan Williams partieron hacia la ciudad alemana en un pequeño Van, apretados hasta los dientes y con la incertidumbre en el estómago.

Hamburgo era el pecado hecho ciudad. Como ciudad portuaria tenía muchas similitudes con Liverpool, sin embargo era un enclave ideal para el contrabando, la protistución, los vicios y por supuesto el rock and roll. Los bares que existian allí necesitaban nuevos grupos para cubrir la demanda rockera del público, sin embargo las bandas americanas escapaban de su presupuesto. De este modo era más rentable a contratar a desconocidas bandas británicas que hacían el mismo trabajo pero a un precio más accesible.

Los Beatles se instalaron en el barrio de St Pauli, en la famosa calle Reeperbahn. El lugar era conocida como una zona roja, llena de prostíbulos y cines para adultos. Es más, el hospedaje de los muchachos se encontraba detrás de la pantalla de un cine porno. Dormían juntos, apretados en un pequeño cuarto y sin ningún baño cerca. Todos los días eran despertados por los gemidos que provenían de alguna película proyectada. Desde ahí iban a hasta el Indra, un club de striptease que quería transformarse en una sala de conciertos. Tocaban casi catorce horas diarias y entre sus primeros fanáticos se encontraban marineros, protitutas, jóvenes que se aventuraban hasta ese lugar y algún que otro contrabandista local. Empezaba a gestarse una incipiente beatlemanía.

El estilo de los Beatles era rústico, desordenado y salvaje. En esa imagen el aporte de Pete Best era peculiar y musicalmente importante. Introvertido, de poco hablar y con unos copetes que generaban envidian, el baterista era un pieza clave con su forma potente de llevar el tempo. Muchos consideraban a Pete como un batero estándar, sin mucha inventiva, pero que lo compensaban con una fuerza y una precisión única. Sin embargo, Pete no estaba conectado espiritualmente con el resto.

La primera aventura de los Beatles en Hamburgo acabó mal. Cuando los Beatles llegaron a Alemania, George Harrison había mentido a las autoridades declarando que era mayor de edad. Esta mentira salió a la luz cuando los Beatles aceptaron tocar en el Top Ten Club y dejar los horrendos tugurios como el Indra. Sin embargo, el dueño del Indra estaba enterado de este detalle y cuando percibió que su clientela iba a ver a los Beatles en el otro local, los denunció a las autoridades. George fue deportado, John se quedó un tiempo más, y Stu decidió dejar la banda y dedicarse a su verdadera vocación, la pintura. Sin embargo, la peor parte se lo llevaron Paul y Pete. Antes de dejar el Bambi Kino decidieron quemar un condón por la pared. En el lugar hubo un principio de incendio y los dos fueron llevados a una carcel alemana. Un par de días después eran deportados a Liverpool.

Bring back my bonnie to me

Cuando George cumplió 18 años, los Beatles volvieron a Hamburgo. Estaba claro que ninguno se iba a echar atrás. Mas avezados, con una experiencia musical ya adquirida y con la desconfianza de que nadie le tome el pelo, empezaron a convertirse en la banda más popular del Reeperbhan. Sus shows eran épicos. Cuando la música ya no podía levantar el ánimo de los clientes, los de liverpool se trenzaban a golpe entre ellos o con el público, tocaban semidesnudos y realizaban largas improvisaciones de cualquier hit de la época. Gracias a la combinación de preludin y alcohol podían mantenerse despiertos durante largas horas y con la energía necesaria para aguantar el What’d I Say de Ray Charles durante más de una hora.

Los Beatles eran punks antes del punk. Eran diversión, euforia, violencia escénica y desfachatez. Los alemanes estaban encantandos. Tony Sheridan, un músico que coincidio con los Beatles en Hamburgo, fue invitado por un productor alemán llamado Bert Kaempfert para grabar algunas canciones en el estudio y eligió a los Beatles como banda de apoyo. Esta iba a ser la primera experiencia de la banda en un estudio de grabación. A pesar de que salieron decepcionados con el resultado y la idea de solo ser una banda soporte, las grabaciones son un buen registro de la primera época beatle, quedando reflejados en temas como My Bonnie, Cry For a Shadow y Ain’t She Sweet.

Durante esa época comenzarían las primeras desavenencias de la banda con Pete. El baterista no conectaba con la ambición de sus compañeros de banda y tampoco mantenía el mismo ritmo de trabajo que el resto. Pete desaparecía y no se presentaba a los shows, realizaba actividades en solitario y no lograba intimar con un ninguno de ellos. Por suerte, el grupo ya había conocido a un baterista, tambien de liverpool, que tocaba en una banda llamada Rory Storm and The Hurricanes. El tipo, que se había vuelto fanático de la banda, se quedaba a escucharlos toda la madrugada pidiendole temas de blues. Un tiempo después subiría a tocar con ellos, le llamaban Ringo.

Primera sesión fotográfica de los Beatles con Pete Best en batería. 1961.

 

Cuando volvieron a Liverpool, los beatles eran presentados como alemanes y a todos les sorprendía lo bien que cantaban en inglés. Aún así, la relación entre Best y el grupo se iba agrietando de a poco. El éxito del grupo en el Cavern Club contrastaba radicalmente con la actitud del trío hacía Pete. Mucho se ha hablado sobre supuestos celos del resto de la banda – en especial de Paul – hacia la popularidad de Pete hacía la banda, tanto así que el baterista llegaba a opacar al resto durante sus presentaciones. El cariño hacía Pete era tan grande que hasta tenía su propio club de fans. Sin embargo, un señor confirmaría la desconexión entre Pete y la banda

¡Ringo never, Pete Best forever!

Cuando Brian Epstein conoció a los Beatles todo iba a cambiar. En especial para Pete. El nuevo mánager obligó a los muchachos cambiar las ropas de cuero por los trajes a medida. Cambiaron el viejo peinado tupé por el flequillo. El único que se negó a realizar ese acto fue el baterista que se negaba a someterse al nuevo cambio de look. Epstein les consiguió sesiones de grabación y un buen contrato que los sacaba lentamente de la lona. Los Beatles tenían en ese momento todo para despegar hacía el estrellato, sin embargo algo no terminaba por cuajar en el grupo. Sensación que quedó en evidencia cuando fueron rechazados por Decca Records en Londres en el año nuevo de 1962.

Aún así, Brian consiguió una nueva audición. Esta vez en un estudio de grabación que dependía de EMI Records y que solo se encargaba de comedias musicales y música clásica. El último antro al que una banda pop podía acudir. Allí la banda fue y desplegó todo su repertorio. Al productor le gusto lo que escuchaba, pero había un pequeño problema: el baterista le parecía fuera de sintonía. Para muchos, esta es la razón principal del despidido de Pete Best de los Beatles. A George Martin le parecía que el nivel de Pete no era tan bueno como el de los demás. Así que el dilema era cambia a Pete o volver a casa sin nada.

La decisión no fue rápida. El más inseguro de todos era el propio Brian Epstein. Al mánager le parecía poco razonable, ya que veía que en el grupo cada uno iba creando su propia personalidad artística. Epstein inclusive consultó sobre la intimidad Beatle al dj del Cavern Club, Bob Wooler, quíen le confirmó que echarlo a Pete no era una buena idea. El baterista tenía mucha aceptación entre los fans, inclusive mucha más que sus compañeros de grupo. Luego de idas y vueltas, Brian lo llamó a Pete a su despacho. El baterista estaba fuera.

Pete estaba desconcertado. A la salida de la oficina de Epstein se encontró con Neil Aspinall, roadie del grupo. Los dos fueron a tomar unas cervezas en un pub cercano para calmar los ánimos. Luego Pete fue hasta su casa, donde se echó a llorar junto a su madre. Nadie entendía los motivos del despido. Varios días después se volvió a reunir con Brian Epstein, quién le prometió crear una nueva banda donde él sería el líder. Best no estaba interesado.

En aquellos días los Beatles ya se habían convertido en el grupo más importante de Livepool. Sus bases de operaciones se encontraban en el Cavern Club, en donde la noticia no cayó nada bien. Los primeros shows de los Beatles con Ringo Starr en la batería fueron caóticos. Los fans se revelaron ante el grupo y decidían no asistir a los shows, o si lo hacían, rechazaban al nuevo baterista con una simple arenga “¡Ringo never, Pete Best forever!”. La mala recepción de Ringo llegó a un extremo cuando casi lo linchan sobre el escenario. George Harrison salió en defensa de su nuevo compañero y recibió un puñetazo que le dejó el ojo morado. Lo de Pete había creado un bardo tremendo y los Beatles debía volver a ganarse a sus fans.

Fotografía promocional de los Beatles en 1962.

 

Boy, you’re gonna carry that weight

Para Pete Best los sesenta fueron un calvario. Apenas dos meses después de haber sido despido de la banda, ya veía a sus ex compañeros estrenando su nuevo single en la televisión. A partir de ese momento la historia de los Beatles es bien conocida, se iban a convertir en el producto musical más exitoso de todos los tiempos. Pete los escuchaba y los veía en todos lados. Aún así Best no se dio por vencido y rehizo su vida. Se caso con una chica y juntos tuvieron un par de hijos.

Cuando los Beatles llegaron a EEUU, Pete siguió la estela que ellos habían dejado. El baterista formó su propia banda llamada Pete Best & the All Stars y había firmado con Decca Records, con quienes publicó un par de hits sin mucho éxito. El baterista decidió mudarse a los Estados Unidos donde tuvo una carrera irregular hasta finales de esa década. Mientras los beatles estaban en el foco de la atención mundial, Pete sufría una fuerte depresión que casi lo llevó al suicidio. Sin embargo demandó a sus excompañeros por unos dichos que fueron publicados en la revista Playboy. Allí Lennon comento que “Ringo tocaba con nosotros cuando nuestro baterista se sentía enfermo”, a lo que Ringo agregó “Tomó tan pocas pastillas que lo enfermó”. Esa difamación por consumo de drogas fue llevado a juicio en donde Best salió victorioso, siendo indemnizado con unos cuandtos dólares.

Aún así, el éxito musical le estaba rotundamente negado. Dejó los Estados Unidos y volvió a su Liverpool en donde comenzó a trabajar en una panadería durante las noches y madrugadas, cargando los productos en una camioneta para ser distribuidos en la ciudad. Con eso se mantenía hasta que entro como dependiente en el sector público en donde paso varios años, mientras criaba a una familia que necesitaba salir adelante.

Poco a poco Best fue saliendo del anonimato. Ofrecía entrevistas a los medios, escribía sobre sus días con los Beatles e inclusive admitía su fanatismo por la banda, coleccionando sus discos y otros tipos de materiales. Su aporte a la historia beatle se hizo justicia casi treinta años depués de la beatlemania, con la publicación del documental Antologhy. A pesar de que Pete no tiene voz en el proyecto, le tocaba una pequeña parte de las ganancias por algunas canciones en donde el participaba. Este pequeño gesto le ayudaban a saldar pequeñas cuentas con su propia historia.

El despido de Best es una mancha negra en la historia beatle. No por haberlo dejado fuera del grupo, sino por la forma en que lo hicieron. A excepción de Brian, ninguno de los beatles habló con Pete luego del hecho. Sin embargo, muchos años después ellos tratarían el tema con cierto aire de arrepentimiento por la manera en que se dio. Paul McCartney afirmaría en el Antholgy que George Martin había pedido a la banda que eche al baterista y que ellos se había negado a eso. Sin embargo, la carrera de ellos estaba al límite así que Pete debía irse. Por su parte Lenno admitiría años después que ellos fueron unos cobardes, “Dejamos que Brian haga todo el trabajo sucio” .  Palabras más, palabras menos.

Se podrán decir muchas cosas y escribir otras más. Para bien o para mal. Sin embargo, el aporte de Pete Best a los primeros años de los Beatles es indiscutible. Desde darles el primer lugar en donde foguerse como músicos, apoyarle durante las largas noches en Hamburgo y tocar más de 200 shows en The Cavern cuando solo eran conocidos por el público local. Un período lleno de incertidumbre, en donde la madurez artística chocó con las ambiciones personales de una banda  que llegaba para comerse el mundo. Pete fue el sacrificio beatle al mundo, un peso inevitable que inclusive sus propios compañeros cargarían.